miércoles, 14 de agosto de 2013

Déjalos que brillen



Ocurre actualmente que solemos confundir el yo con el mi, como si lo que yo soy  tuviera algo que ver con lo que yo tengo.

De este modo, buscamos mejorar la idea de lo que somos consumiendo la expectativa de que, una vez nos pertenezca un determinado objeto, seremos algo cualitativamente diferente a lo que éramos antes de poseerlo.

Suele ocurrir también que una vez ese objeto es nuestro, la expectativa, y por tanto, el deseo, se esfuman provocando la aparición de un vacío que necesitaremos rellenar con nuevas expectativas y deseos...

...pasándonos la vida así, buscando la felicidad entre vacío y vacío.




Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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