miércoles, 31 de diciembre de 2014

Conspiración de silencio

- (Me doy cuenta de que estamos mal pero no hablo de ello)

- (Me doy cuenta de que estamos mal pero no hablo de ello)






Fotografía: David Rodríguez.
Texto: Miguel Ángel Agulló.

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miércoles, 24 de diciembre de 2014

El facebook en pocas palabras (aunque repetidas muchas veces)

Me gusta
Me gusta que te guste
Me gusta que te guste que me guste
Me gusta que te guste que me guste que te guste
Me gusta que te guste que me guste que te guste que me guste
Me gusta que te guste que me guste que te guste que me guste que te guste
Me gusta que te guste que me guste que te guste que me guste que te guste que me guste

A ti y 173 personas más les gusta que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste que les guste que te guste esto.




Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 17 de diciembre de 2014

Negar el síntoma no es superar la enfermedad

- No es que hayas superado el sentimiento de culpa.

- ¿Ah no?

- Es que has dejado de hacer las cosas que te hacen sentir culpable.





Fotografía: David Rodríguez.
Texto: Miguel Ángel Agulló.

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miércoles, 10 de diciembre de 2014

Sincericidio

- Te mentí cuando te dije que no me imaginaba en el futuro contigo.

- Ah sí?

- Sí que me imaginaba, pero me parecía una mierda.





Fotografía: David Rodríguez.
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 3 de diciembre de 2014

Exclusividad para las masas




Es maravilloso sentirse bien con uno mismo,
Y no debería estar mal visto que esto pudiera reconocerse en público:
Hablar orgulloso de lo que uno hace,
De lo que a uno le gusta,
De lo que uno cree que es.

Otra cosa es cuando uno habla bien de sí mismo,
Y necesita hacerlo -explícita o implícitamente- comparándose con los demás,
Marcando continuamente la distinción,
Aspirando a lo exclusivo -a lo que excluye-.

Porque entonces se evidencia la debilidad,
De depender del otro para poder valorarse,
Y la necesidad de sentirse, de alguna manera,
Superior a los que no pertenecen al mismo grupo de referencia.

Uno se siente entonces, en posesión de algo que el otro no tiene,
Un "otro" que situamos, por supuesto, por debajo de nosotros:
Porque no tiene el buen gusto,
Porque no tiene la cultura,
Porque no sabe lo que es bueno.

Por eso la clave no está en lo que uno dice de sí mismo.
La clave está en dónde se sitúa uno con respecto a los demás,
Cuando dice algo de sí mismo.




Fotografía: David Rodríguez.
Texto: Miguel Ángel Agulló.

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miércoles, 19 de noviembre de 2014

Es intenso porque es finito

- Esto empieza a acabarse.

- Esto nunca acabó de empezar.






Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 12 de noviembre de 2014

Desviación típica

- Necesito quedar contigo para hablar sobre los motivos por los que no puedo quedar contigo.

- ¿Todavía no te has dado cuenta de que apretar constantemente la tecla "ignorar" implica precisamente todo lo contrario?









Fotografía: David Rodríguez.
Texto: Miguel Ángel Agulló.

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miércoles, 5 de noviembre de 2014

Algunos hombres buenos

Pobres hombres buenos,
Pobres trozos de pan,
Pobres hombres que de buenos son tontos,
Pobres porque para su desgracia están bien valorados,
Porque al hombre no se le presupone bueno,
Y es un mérito serlo tanto.

Pero es una bondad perversa,
Que ve como algo deseable no haber hecho nunca daño a nadie,
No haber decepcionado nunca a nadie,
No haber dicho nunca "no" a nada,
No haber opinado nunca en voz alta nada diferente a los demás.

Porque acaban guardando silencio,
Porque siempre se puede contar con ellos,
Porque todo les parece bien.

Y se dejan llevar,
Y sufren la angustia de no poder decidir,
Y se hacen daño a sí mismos por evitar hacerlo a otros,
Y acaban cumpliendo un doloroso y anulador guión.

Seducidos por los aplausos que presencian su sacrificio.






Fotografía: David Rodríguez.
Texto: Miguel Ángel Agulló.

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miércoles, 29 de octubre de 2014

La ventana Tele-Indiscreta




Es sábado por la mañana y Amo se ha levantado bastante tarde.

Después de pasar por el aseo y abrir a Gato la puerta de la cocina, se ha ido directo hacia el salón.

Al entrar, lo primero que ha hecho ha sido descorrer las cortinas. Hoy hace un día espléndido.

Se sienta en su sofá frente a la tele, coge el mando, la enchufa y se pone cómodo.

A los pocos segundos aparece Gato.

Al asomarse por la puerta queda cegado por la cantidad de luz que entra por la ventana. Sus pupilas se contraen al instante...ahora lo ve todo mucho más claro.

A su izquierda está Amo, mirando al frente. A su derecha queda el televisor, mirando también al frente.

Gato cruza el salón en dirección a la ventana pasando entre ambos. Tiene claro su objetivo.

Se sube al respaldo del sofá que hay más cerca de la ventana y abre bien los ojos para contemplar el espectáculo.

A Gato le gusta asomarse para ver todo lo de fuera. 

Gente que sólo está cuando él se asoma. Que aparece por un extremo y desaparece por el otro.

Lo habitual es que coincidan varias personas dentro del marco. No tiene por qué desaparecer uno para que entre el siguiente. Además, suelen aparecer desde ambos extremos y no todos cruzan a la misma velocidad. Es lógico.

Una vez que Gato se fija en alguien, necesita seguirle para ver todo lo que le pasa hasta que deja de existir, momento en el cual pasa inmediatamente a otro.

A veces ocurre que, estando siguiendo a alguien, aparece otro que por cualquier motivo llama más su atención. Entonces, sin dudarlo, cambia al nuevo.

No quiere perderse nada que sea digno de ver.

Le ha pasado ya varias veces que, después de dejarse a alguien a mitad para seguir a otro que prometía mejores expectativas, ha resultado que no era para tanto, y al intentar encontrar de nuevo al de antes, ya era demasiado tarde. Se había terminado.

Así puede tirarse Gato horas y horas. Viendo principios y finales. Atendiendo sin perder detalle a todo lo que pasa.

Ocurre siempre que al final aparece el aburrimiento al perder fuerza la sensación de novedad. Entonces comienzan a hacerse presentes en su cabeza pensamientos relacionados con otras actividades que ahora le parecen más necesarias y/o interesantes.

Seguir donde está es estar perdiendo el tiempo.

En ese momento, cuando se da cuenta de que no le compensa estar ahí por dejar de hacer otras cosas, es cuando se da la vuelta, baja del sofá y se marcha por donde había venido.

Justo en ese instante es cuando dejan de suceder cosas fuera.

Amo suele tardar más tiempo en tomar esa decisión.

Siempre hay cualquier final a medias.







Fotografía: David Rodríguez.
Texto: Miguel Ángel Agulló.

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miércoles, 22 de octubre de 2014

Terminaciones nerviosas


- Me mentiste.

- ¿Por?

- Dijiste que dejarlo iba a ser lo mejor y no lo estoy pasando nada bien.







Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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martes, 14 de octubre de 2014

Trampantojo de premios y castigos

Hay dos tipos de chantaje emocional que, precisamente por estar disfrazados de lo contrario, son especialmente peligrosos:

El primero ocurre cuando alguien nos hace un aparente favor sin que lo hayamos pedido, y a partir de ese momento se siente con derecho a recriminarnos cualquier conducta distinta a la que espera, al percibir que no está siendo correspondido/a. La trampa está en sentirse culpable o en deuda con la otra persona porque entonces estaremos empezando a someternos a su voluntad.

El otro se da cuando alguien se comporta de modo desagradable la mayor parte del tiempo y, puntualmente y de forma excepcional, se muestra amable con nosotros: en esta situación la trampa está en mostrar agradecimiento por ese momentáneo cambio de actitud, ya que esto va a reforzar que sigamos tolerando faltas de respeto al tener la ilusión de que la otra persona puede llegar a ser de la forma que nos gustaría. Por su parte, al agradecerle el "gesto", lo que hacemos es permitir que siga comportándose de la manera que no nos gusta porque le estaremos demostrando que nuestro aguante con esas situaciones va a ser ilimitado mientras mantengamos la expectativa de que va a cambiar (algo que no ocurrirá jamás bajo esta dinámica).






Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 8 de octubre de 2014

Ley de dependencia



- Cariño, lo eres todo para mí.

- Ese es el gran problema.







Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 1 de octubre de 2014

Lo que es de uno es casi de nadie


Era la primera vez que viajaba sólo y lo disfruté muchísimo. Sin ataduras. Libre para hacer lo que quisiera sin tener que dar explicaciones a nadie.

Fue un viaje perfecto. Eso me repetía nada más regresar. Y eso quiero seguir creyendo, aunque la verdad es que lo vivido va diluyéndose en mi memoria de tanto contarlo y no tener con quién recordarlo.







Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 24 de septiembre de 2014

No se olvida sin querer

Al principio creía que tenías baja tolerancia a la frustración y por eso intentabas contactar conmigo constantemente después de dejarlo.

Ahora que ha pasado todo este tiempo me doy cuenta de que me equivocaba: lo que ocurre es que tu tolerancia a la frustración es tan alta que prefieres no salir de este doloroso estado a que todo quede atrás.








Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 17 de septiembre de 2014

El poder de lo obvio

- Unos días me dices que soy adorable, otros insoportable, otros distante, otros cariñoso, otros histérico...

- ¿Y?

- Que el inestable eres tú.








Fotografía: David Rodríguez.
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 10 de septiembre de 2014

Avanzado estado de descompensación

El proceso se repetía cada cierto tiempo: cuando salía un tema que nos incomodaba, no volvíamos a hablar de él. De forma velada, sin hablarlo de forma explícita, íbamos haciendo pactos de silencio. Al menos en los temas a no tratar estábamos de acuerdo.

Seguía habiendo sinceridad entre nosotros: sobre los temas que hablábamos, decíamos lo que pensábamos. Pero ya no éramos honestos, porque el motivo por el que hablábamos de esos temas era evitar otros que ya no estaban permitidos.

De este modo, coleccionando tabúes, comenzamos a provocar nuestra particular enfermedad.

Al tener que evitar los temas relacionados con situaciones, lugares y personas que tuvieran algo que ver con lo que nos esforzábamos por ocultar, se iban reduciendo las posibilidades sobre las que poder hablar.

Hasta que llegó el día en que te dije que nuestro cáncer se había extendido de forma irreversible. Que la relación sufría metástasis.

Tú te reíste, y empezaste a repetir aquellas palabras:

"Tu humor, tu humor, tu humor"…

Finalmente asentiste y, con gesto serio, confirmaste el fatal diagnóstico:

"Efectivamente, tu humor era maligno".

A continuación, con precisión de cirujano y sin suministrar anestesia, procediste a realizar un limpio y profundo corte.







Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 3 de septiembre de 2014

Por encima de las nubes siempre hace sol

- Te echo menos de menos de lo que creía.

- Entonces no me echarás de menos más.








Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 27 de agosto de 2014

Aprender a desaprender









- Hay algo más jodido que no saber hacer algo.

- ¿El qué?

- No saber no hacerlo.








Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 20 de agosto de 2014

Nunca hablamos de lo que nunca hablamos

Me hablas como si nada,

pero tienes la mirada como si todo.









Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 13 de agosto de 2014

El mapa no es el territorio, el mapa es el cartógrafo

- ¿En qué fase estás?

- En la que más me miente la memoria

- ¿Ahora todo era perfecto?

- Así es

- Pero así no era







Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 6 de agosto de 2014

Puede haber más o menos inestabilidad, lo que nunca hay es estabilidad (por suerte)

- ¿Cuál es la relación más estable que has tenido?

- ¿La más estable o la más larga?








Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 30 de julio de 2014

Lo imposible

- Decide tú por mí

- Acabas de decidir que decida yo por ti

- (mierda!)








Fotografía: David Rodriguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 23 de julio de 2014

A veces pasa lo de siempre



- Conmigo lo tenías todo

- Todo menos la novedad








Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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martes, 15 de julio de 2014

Morder más de lo que se puede masticar























- Nunca has decepcionado a nadie

- Ya

- Nunca has sido Tú








Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 9 de julio de 2014

Todo huele mejor de lo que sabe

- Ahora que me has dejado ¿quién es más libre de los dos?

- Lo tuyo es un marrón, pero a mí me toca ser coherente con los argumentos que te he dado.







Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 2 de julio de 2014

El discurso mudo







- Estuve toda la tarde esperando tu mensaje

- ¿No te pareció suficientemente claro?








Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 25 de junio de 2014

Sobre la descolonización

Has pasado por mi vida y te has quedado hasta que he dejado de interesarte,

ahora me dices que quieres volver,

pensando que las cosas podrían ser como al principio,

como si nada hubiera pasado,

como si todo esto no me hubiera cambiado.









Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 18 de junio de 2014

Puedes correr hacia atrás pero nunca regresar

Buscaré a alguien que me dé lo que tú ya no me das.

Buscaré a alguien que me pida lo que tú ya no me pides.









Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 11 de junio de 2014

Los guiones que vivimos


Lo importante no es centrar la atención en lo que estás pensando.

Lo importante es centrar la atención en por qué estás pensando en eso y no en otra cosa.









Fotografía: David Rodríguez.
Texto: Miguel Ángel Agulló.

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miércoles, 4 de junio de 2014

Ignorar es de sabios



Ignorar no es mirar para otro lado.

Ignorar es que te dé lo mismo mirarme que no hacerlo.









Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 28 de mayo de 2014

No toda acción forma parte de un plan

Cuando se tiene un nivel alto de ansiedad, inevitablemente aparecen conductas encaminadas a reducirla.

Generalmente, la primera opción que aparece para dejar de sentirse mal, coincide con la causa principal del mantenimiento del problema que origina esa ansiedad.







Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 21 de mayo de 2014

miércoles, 14 de mayo de 2014

Hambre que espera comer no es hambre

- No sé qué decisión tomar.

- Sí lo sabes, lo que pasa es que todavía no has elaborado los pensamientos adecuados para que, al desechar la alternativa que sabes que no quieres, no aparezcan los remordimientos.







Fotografía: David Rodríguez.
Texto: Miguel Ángel Agulló.

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miércoles, 7 de mayo de 2014

Sádico es el que trata con delicadeza al masoquista























No es que vea mal las cosas que hacemos cuando follamos, es que si me parecieran normales dejarían de excitarme.








Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 30 de abril de 2014

Complejo de progreso*



Piensa en esto: cuando adquirimos un teléfono táctil adquirimos un pedazo del futuro que diseñaron en nuestro imaginario cuando éramos pequeños; una ilusión pensada por otros para que experimentemos la idea de lo que debe ser el progreso.

No adquirimos sólamente un teléfono con el que llamar y tener muchos planes, porque pensamos que estar más comunicados significa estar mejor comunicados. Adquirimos la posibilidad de estar disponibles para todo el mundo todo el tiempo; Adquirimos la necesidad de tenerlo siempre a mano y mirar la pantalla cada pocos segundos para tener la certeza de que no nos estamos perdiendo nada; Adquirimos la creencia de que, al tocar directamente sobre la pantalla, hacemos menos movimientos con el dedo que cuando pulsábamos botones, sintiéndonos así más inteligentes y eficaces.

Adquirimos la posibilidad de nombrarnos y hacernos presentes en las redes sociales, y por tanto, de dar cuenta de nuestra propia existencia; Adquirimos la necesidad de sentir una y otra vez ese placentero alivio que provoca saber lo que hay que saber en el momento en el que está ocurriendo, y no más tarde, cuando ya ha perdido todo su valor; Adquirimos la necesidad de expresar lo que estamos haciendo o pensando, para que, al ser compartido, adquiera significado.

Adquirimos la necesidad de pensar en cómo nos piensan los demás, y de intervenir en ello seleccionando y publicando la información adecuada para salir lo más guapo/a posible en la imagen mental que tienen de nosotros; Adquirimos la sensación de estar viviendo nuestra vida en directo, porque las cosas ya no ocurren en el espacio físico en el que nos encontramos, sino en el espacio virtual en el que las contamos. 

Realmente no era el teléfono táctil lo que estaba en la mente de quienes diseñaron el futuro en el que estamos viviendo; Ni siquiera los televisores de plasma, ni las casas "inteligentes", ni los coches que aparcan solos, ni los robots de cocina. Tampoco los marcos digitales ni los cepillos de dientes eléctricos... éramos nosotros, como consumidores de esta idea de progreso, los que estábamos siendo imaginados y hechos realidad.

No adquirimos un teléfono táctil, nosotros somos los adquiridos.







Fotografía: David Rodríguez.
Texto: Miguel Ángel Agulló.


*Este texto está inspirado en el relato de Julio Cortázar "Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda a un reloj" leído por él mismo en este enlace.

miércoles, 23 de abril de 2014

La respuesta del millón

- ¿Cuándo podremos decir que lo nuestro ha terminado definitivamente?

- Cuando no esté delante para que me lo puedas preguntar.









Fotografía: David Rodríguez.
Texto: Miguel Ángel Agulló.

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miércoles, 16 de abril de 2014

Entre los muslos


Cuando era pequeño pasaba los veranos con mi familia en la casa que teníamos en el campo.

Una de las mejores sensaciones que recuerdo de aquella época era cuando tenía sed en los días de más calor y yo mismo sacaba agua del pozo que había en el patio interior de la casa.

Lo primero que hacía era quitar la tapadera que cubría el agujero y dejarla apoyada a un lado. A continuación, cogía el cubo de metal agarrando el extremo de la cuerda que estaba atada al asa y lo dejaba caer hasta que chocaba con la superficie del agua, cuatro o cinco metros más abajo.

Cuando notaba que el agua empezaba a entrar en el cubo, daba pequeños tirones de la cuerda, hundiendo el cubo entre tirón y tirón para removerla y evitar cualquier impureza que hubiera flotando en la superficie.

Una vez que el cubo estaba a rebosar, subía la cuerda hasta sacarlo al exterior.

En ese momento tapaba de nuevo el agujero del pozo, que por aquellos años me llegaba a la altura del pecho, apoyaba el cubo sobre la tapa y daba comienzo mi parte favorita del ritual:

Cogía el cubo con ambas manos, presionándolo con fuerza desde cada lado. A continuación metía la cara poco a poco dentro del agua, hasta la altura de las orejas aproximadamente. Entonces abría la boca y aspiraba todo el líquido que podía, tragándolo como si fuera aire hasta que la sensación de saciedad me obligaba a dejar de hacerlo.

Una vez saciado, me quedaba unos segundos en esa misma posición, con la cara sumergida y los ojos cerrados. Concentrándome en la sensación de frescor que iba avanzando hacia mi interior. Sintiéndome aislado del calor extremo durante esos gloriosos instantes.

Finalmente soltaba mis manos del cubo, sacaba mi cara brillante del agua, miraba hacia atrás para asegurarme de que nadie me había visto y volvía a verter en el pozo el agua que había sobrado.

Al terminar, nunca me secaba la cara.








Fotografía: David Rodríguez.
Texto: Miguel Ángel Agulló.

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miércoles, 9 de abril de 2014

Hacer los deberes


- Siempre has hecho lo correcto

- Así es.

- Eso ha estado bien, pero no ha sido bueno.








Fotografía: David Rodríguez.
Texto: Miguel Ángel Agulló.

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miércoles, 2 de abril de 2014

Regresión al futuro

- ¿Jugamos a conformarnos con no estar mal?

- Vale, pero sólo durante unos años.










Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 26 de marzo de 2014

miércoles, 19 de marzo de 2014

No hay bien que por mal no venga

- ¿Qué crees que falló en nuestra relación?

- Nos faltó un enemigo común a la altura.







Fotografía: David Rodríguez.
Texto: Miguel Ángel Agulló.

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miércoles, 12 de marzo de 2014

Dependentzia!








Amo coge a Gato en brazos y lo acerca al borde de la ventana. 

Le encanta cuando pierde la sensación de seguridad al asomarlo al vacío y le agarra con fuerza clavándole las uñas.

A continuación Gato le mira a los ojos suplicando que no se aparte nunca de su lado.






Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 5 de marzo de 2014

"Todo" cabe en cuatro letras



- Dime que esas no son mis maletas en la puerta.

- Esas no son tus maletas en la puerta.

- Dime que no me estás dejando.

- No te estoy dejando.

- Ahora dime adiós.

- Adiós.







Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 26 de febrero de 2014

No es lo mismo ingerir que digerir

- Me apetece estar contigo.

- ¿Desde dónde me estás hablando?

- Desde "me siento solo"

- Cuando hables desde "lo hago porque quiero" me llamas.





Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 19 de febrero de 2014

Recursos Humanos



Cuando Amo ha llegado a casa esta tarde, Gato no estaba esperándole al abrir la puerta.

No es la primera vez que lo hace en los últimos días, y le extraña porque nunca antes se había comportado de esta manera.

Amo, después de cerrar la puerta, ha comenzado a buscarlo por todas las habitaciones.

Finalmente lo ha encontrado en su dormitorio, sentado sobre la cama, mirando hacia la puerta por donde él acaba de aparecer.

Amo quiere acariciarle, se alegra de haberle encontrado. Se acerca a Gato.

Gato agacha la mirada y sale corriendo hacia el pasillo.

Amo, que se ha quedado con la mano extendida sobre el hueco donde se encontraba Gato hasta hace unos instantes, no entiende por qué en lugar de estar con él siempre quiere estar en otro sitio.

Decide no hacer mucho caso y se va al salón a ver la tele. Da por hecho que tarde o temprano aparecerá por allí buscando sus caricias.

Han pasado ya dos horas desde que llegó a casa. Amo continúa tumbado sobre el sofá y Gato no ha aparecido para subirse a su panza y ponerse a dormir como él esperaba.

Amo está empezando a sentirse solo. Siente que le falta algo. Llama a Gato.

Gato, que se ha pasado un rato sobre la lavadora, ahora está de nuevo en la cama de Amo mirando hacia la puerta por donde le escucha pronunciar su nombre.

Siente el impulso de acudir. Lo cierto es que sería lo más fácil.

Gato empieza a tener la sensación de que sigue con Amo únicamente por inercia. Se ha dado cuenta de que ya no disfruta tanto estando con él. Cada vez le necesita menos.

Amo insiste. Ahora le llama más fuerte.

Las patas de Gato quieren salir corriendo hacia el salón pero su cabeza les ordena que se queden donde están.

Ha tomado una decisión y quiere ser consecuente con ella.

Si acudiese a su llamada y se tumbara sobre él, dejaría de sentir esa ansiedad que ahora le atormenta. Pero Gato no quiere conformarse con eso. 

Quiere echarle más de menos.

Necesita volver a sentir las ganas de estar con él que tenía al principio.

Gato tendrá que estar cada vez más tiempo en cualquier otra parte.






Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 12 de febrero de 2014

El precio del dinero




- Quiero saber realmente cómo soy

- ¿Qué es lo que más temes que piensen los demás sobre ti?






Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 5 de febrero de 2014

Todavía estamos pero ya no somos



Echo de menos aquel tiempo en que todavía eras frío sin querer.







Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 29 de enero de 2014

El camino más corto es el que crea más distancia


- ¿En qué momento crees que nuestra relación empezó a deteriorarse?

- En el preciso instante en que uno de los dos dejó de hacer algo que le apetecía por el otro y decidió no hablarlo.






Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 22 de enero de 2014

La habitación prohibida


Gato acompaña a Amo, dos metros tras él, hacia la puerta de salida de la casa. 

Cuando Amo llega a la puerta y la abre, Gato se detiene dos metros atrás. Amo nunca le ha dejado cruzar esa puerta.

Gato no sabe que es la puerta de salida de nada. Es una puerta como cualquier otra, sólo que en esta, cuando Amo la cruza y la cierra, suele tardar más tiempo en regresar que cuando cruza y cierra el resto de puertas de la casa.

Amo cierra la puerta, coge el ascensor, desciende seis pisos y sale del edificio.

Gato no concibe que Amo no esté al otro lado. No tiene percepción de que su casa forme parte de un edificio y es incapaz de imaginar que Amo ha salido de él, ha cogido el coche y ya se encuentra a varios kilómetros.

Gato, sabiendo que Amo tarda más tiempo en salir de esa habitación que de cualquier otra, se da la vuelta, va a comer y se pone a dormir en su silla favorita.

...

Gato ha aprendido con el tiempo, que ese peculiar sonido en la puerta (llave entrando y girando la cerradura) significa que Amo ha finalizado lo que estaba haciendo al otro lado y vuelve a entrar en la zona permitida para él.

Al escuchar ese sonido que le indica que a continuación Amo aparecerá de nuevo, Gato se levanta de la silla donde está descansando y acude a recibirle al mismo sitio donde se detuvo antes de que cruzara la puerta en sentido contrario, justo dos metros atrás.

Amo abre la puerta y entra. Siente pena por Gato, piensa que el pobre ha estado ahí esperándole todo el tiempo.







Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 15 de enero de 2014

Al final de la escapada


Crees que haces lo que quieres por el simple hecho de que no haces nada que te resulte desagradable.

Como has asociado la ansiedad al hecho que la desencadena, piensas que evitando las situaciones que te provocan ansiedad, estás dejando de hacer cosas que no quieres.

Sin darte cuenta de que la ansiedad aparece, precisamente, por sentirte incapaz de afrontar situaciones que consideras importantes.






Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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