miércoles, 26 de febrero de 2014

No es lo mismo ingerir que digerir

- Me apetece estar contigo.

- ¿Desde dónde me estás hablando?

- Desde "me siento solo"

- Cuando hables desde "lo hago porque quiero" me llamas.





Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 19 de febrero de 2014

Recursos Humanos



Cuando Amo ha llegado a casa esta tarde, Gato no estaba esperándole al abrir la puerta.

No es la primera vez que lo hace en los últimos días, y le extraña porque nunca antes se había comportado de esta manera.

Amo, después de cerrar la puerta, ha comenzado a buscarlo por todas las habitaciones.

Finalmente lo ha encontrado en su dormitorio, sentado sobre la cama, mirando hacia la puerta por donde él acaba de aparecer.

Amo quiere acariciarle, se alegra de haberle encontrado. Se acerca a Gato.

Gato agacha la mirada y sale corriendo hacia el pasillo.

Amo, que se ha quedado con la mano extendida sobre el hueco donde se encontraba Gato hasta hace unos instantes, no entiende por qué en lugar de estar con él siempre quiere estar en otro sitio.

Decide no hacer mucho caso y se va al salón a ver la tele. Da por hecho que tarde o temprano aparecerá por allí buscando sus caricias.

Han pasado ya dos horas desde que llegó a casa. Amo continúa tumbado sobre el sofá y Gato no ha aparecido para subirse a su panza y ponerse a dormir como él esperaba.

Amo está empezando a sentirse solo. Siente que le falta algo. Llama a Gato.

Gato, que se ha pasado un rato sobre la lavadora, ahora está de nuevo en la cama de Amo mirando hacia la puerta por donde le escucha pronunciar su nombre.

Siente el impulso de acudir. Lo cierto es que sería lo más fácil.

Gato empieza a tener la sensación de que sigue con Amo únicamente por inercia. Se ha dado cuenta de que ya no disfruta tanto estando con él. Cada vez le necesita menos.

Amo insiste. Ahora le llama más fuerte.

Las patas de Gato quieren salir corriendo hacia el salón pero su cabeza les ordena que se queden donde están.

Ha tomado una decisión y quiere ser consecuente con ella.

Si acudiese a su llamada y se tumbara sobre él, dejaría de sentir esa ansiedad que ahora le atormenta. Pero Gato no quiere conformarse con eso. 

Quiere echarle más de menos.

Necesita volver a sentir las ganas de estar con él que tenía al principio.

Gato tendrá que estar cada vez más tiempo en cualquier otra parte.






Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 12 de febrero de 2014

El precio del dinero




- Quiero saber realmente cómo soy

- ¿Qué es lo que más temes que piensen los demás sobre ti?






Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 5 de febrero de 2014

Todavía estamos pero ya no somos



Echo de menos aquel tiempo en que todavía eras frío sin querer.







Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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