miércoles, 1 de octubre de 2014

Lo que es de uno es casi de nadie


Era la primera vez que viajaba sólo y lo disfruté muchísimo. Sin ataduras. Libre para hacer lo que quisiera sin tener que dar explicaciones a nadie.

Fue un viaje perfecto. Eso me repetía nada más regresar. Y eso quiero seguir creyendo, aunque la verdad es que lo vivido va diluyéndose en mi memoria de tanto contarlo y no tener con quién recordarlo.







Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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