miércoles, 17 de junio de 2015

Un plan perfecto


- Entiendo que no te guste verme así después de lo que has decidido. Y que tengas sentimientos de culpa por ello. Sentimientos que te hacen tener la necesidad de hacer algo para que deje de estar mal. Para poder tener la conciencia tranquila y reforzar así la idea de que se puede hacer siempre todo lo que se quiera sin que haya consecuencias negativas para nadie. Y que encima, cuando te sientes mal por verme mal y me ayudas para aliviarte, te creas que me estás salvando de algo. Cuando lo que estás haciendo realmente es aumentar mi dependencia hacia ti. Porque esta situación es ideal: por un lado puedes hacer lo que te dé la gana porque ya no estás conmigo y por otro sabes que no voy a poder encontrar a otra persona, porque sólo tú me vienes a salvar del malestar que me provoca no poder estar contigo.

- Pues lo mejor de todo es que, el que seas tan consciente de lo que ocurre y no seas capaz de salir de esta situación, hace que encima no me sienta responsable de nada.







Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 10 de junio de 2015

Basado en lechos reales



- ¿Te apetece salir a algún sitio?

- Sí

- ¿Dices que sí porque te apetece o porque te lo he preguntado yo?

- Me lo has preguntado y he pensado que sí.

- ¿No será porque lo que te apetece es estar conmigo y dices que te apetece salir porque a mí me apetece salir?

- Pues no me lo había planteado pero al decirlo me ha apetecido.

- Entonces está claro que has dicho que sí porque lo que te apetece es estar conmigo. El caso es que a mí me apetece salir, pero no necesariamente por el hecho de que a ti te apetezca.

- Sí que me apetece.

- Si yo no saliera, tú no saldrías.

- Seguramente no.

- Entonces no te apetece salir.

- Vamos a dejarlo ya.







Fotografía: David Rodríguez.
Texto: Miguel Ángel Agulló.

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miércoles, 3 de junio de 2015

El ruido secreto

- Dime algo que me tranquilice y me inquiete a la vez.

- Nunca permitiré que otra persona te haga daño.






Fotografía: David Rodríguez.
Texto: Miguel Ángel Agulló.

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miércoles, 27 de mayo de 2015

¿Soltero o cansado?


- Me decepciona comprobar que hayas cambiado tanto después de dejarlo.

- A mí lo que me decepciona es comprobar que hayas cambiado tan poco.







Fotografía: David Rodríguez.
Texto: Miguel Ángel Agulló.

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miércoles, 20 de mayo de 2015

Instagram




- Tu pensamiento más repetido ha sido "yo no soy como ellos".

- ¿y?

- Tus conductas más repetidas han sido las suyas.







Fotografía: David Rodríguez.
Texto: Miguel Ángel Agulló.

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miércoles, 13 de mayo de 2015

Crema antiedad



Es paradójico el hecho de que haya personas 
a las que no les guste celebrar el cumpleaños,
y disfruten celebrando la nochevieja.

Como si cumplir años implicara vivir un año menos,
y cambiar de año avanzar uno más.
Como si cumplir años implicara que queda menos tiempo de vida,
y cambiar de año fuera motivo de alegría por continuar vivos.

Es paradójico porque son dos ritos de paso
que cumplen la función de hacer explícito el paso del tiempo,
y permitir estructurar la vida en torno a él.

Aunque hay un matiz significativo que los diferencia:
El cumpleaños es algo que sólo afecta al individuo,
protagonista en el día del aniversario de su nacimiento,
y el cambio de año adquiere sentido en la colectividad,
un ritual global donde el individuo se pierde.

Viviendo de este modo, al mismo tiempo,
dos formas incompatibles de vivir el tiempo.
Intentando dar esquinazo a lo inevitable.
Atacando a la arruga.
Generando la neurosis.





Fotografía: David Rodríguez.
Texto: Miguel Ángel Agulló.

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miércoles, 6 de mayo de 2015

La rentabilidad del síntoma

Me encanta viajar en tren.
Y utilizar el ascensor en los edificios altos.
Y que me hagan esperar en las salas de espera.

Me encanta estar en sitios donde forzosamente
no puedo hacer otra cosa que esperar.
Donde no hacer nada es la única posibilidad.

Entrar de forma voluntaria en un (no) lugar
donde la longitud del tiempo de espera
y lo que en él pueda hacer,
no dependa de mí.

Porque es durante esos instantes,
cuando puedo disfrutar de la sensación de disponer de un tiempo
en el que no puedo hacerme cargo de los asuntos pendientes,
de los asuntos inconclusos.

Dónde sólo puedo no hacer nada,
sin tener que sentirme mal por ello.

Porque muchas veces dejo de hacer cosas,
pero lo hago por decisión propia,
y por lo tanto siento que debería estar aprovechando el tiempo.
Y lo que es peor,
podría hacerlo.

Es por ello que me encanta que me hagan esperar.
Para experimentar así el placer
del paréntesis forzado.





Fotografía: David Rodríguez.
Texto: Miguel Ángel Agulló.

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miércoles, 29 de abril de 2015

Querer es no poder (más)






- Necesito espacio

- ¿Hasta dónde quieres que me vaya?

- Hasta donde no te vea, pero sabiendo que estás de vuelta.

- Hasta que no puedas más.

- Y entonces quiera.






Fotografía: David Rodríguez.
Texto: Miguel Ángel Agulló.

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miércoles, 22 de abril de 2015

Primeras marcas

- Es la última vez que te digo de empezar de cero.

- Es la última vez que te digo que empezar de cero sólo es posible la primera vez. 






Fotografía: David Rodríguez.
Texto: Miguel Ángel Agulló.

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miércoles, 15 de abril de 2015

Lo mejor siempre coincide con lo menos malo



Amo, como buen conductista, siempre ha confiado en el aprendizaje a base de recompensas y castigos.

Gato, lo único que sabe, es que después de hacer algunas cosas, Amo le acaricia el lomo, y después de hacer otras, Amo le azota.

Amo cree que le está condicionando a través del tipo de consecuencias que provocan sus conductas. Lo que ignora es que a Gato lo único que le interesa es el tiempo que duran esas consecuencias, independientemente de que sean de dolor o de placer.

La autoestima de Gato se alimenta únicamente de la atención que le presta Amo: a mayor duración de la consecuencia, más tiempo le está prestando atención, y por lo tanto, mayor probabilidad de que repita esa conducta. 

Amo tiene la sensación de que Gato no aprende...

...pero es Él el que no se entera.




Fotografía: David Rodríguez.
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 8 de abril de 2015

El alivio nunca debería ser suficiente

- Tengo la sensación de que me paso la vida huyendo.

- Lo peor de todo es que siempre huyes hacia lo que ya conoces.






Fotografía: David Rodríguez.
Texto: Miguel Ángel Agulló.

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miércoles, 1 de abril de 2015

Lo que digo de mí cuando hablo de ti

Publicar en redes sociales enunciados del tipo "no me importa lo que los demás piensen de mí" implica que estoy dando importancia a que los demás crean que no me importa lo que piensen de mí. Lo que implica que sí me importa, y mucho, lo que puedan estar pensando. Lo que implica incurrir en una cutre y reveladora contradicción. 





Fotografía: David Rodríguez.
Texto: Miguel Ángel Agulló.

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miércoles, 25 de marzo de 2015

Causalidades de la vida

Me encanta mucho viajar al norte,
Pero cuando lo hago,
Siempre está lloviendo,
Y maldigo que esto ocurra.
Después lo pienso,
Y me doy cuenta,
De que si no lloviera tanto,
No estaría así de verde,
Motivo por el cual,
Me encanta mucho viajar al norte.





Fotografía: David Rodríguez.
Texto: Miguel Ángel Agulló.

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miércoles, 18 de marzo de 2015

Ir a parar

No es que ahora hagas las cosas mal, es que mis necesidades han cambiado.







Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 11 de marzo de 2015

Las moscas

Al poco de abrir la ventana,
Comenzaron a entrar una a una,
Reuniéndose en el centro del salón,
Volando en círculos,
Chocando unas con otras.
Después cerré la ventana y me marché.

Al volver al día siguiente,
Las encontré muertas en el suelo,
Pero no en el centro,
Donde giraban torpemente.
Estaban pegadas al cristal,
A los pies de la ventana.

Habían pasado sus últimas horas golpeándose contra ese muro invisible,
Ansiando volver a casa, a lo conocido,
Justo en el instante en que dejó de existir la posibilidad.





Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 4 de marzo de 2015

Ojos que no ven, corazón que nos miente













- ¿Qué parte de lo que siento es dependencia y qué parte significa que todavía te quiero?

- La parte en que recuerdas los buenos momentos indica que todavía me quieres. Lo que impide que puedas recordar la miseria y todo lo que no funcionaba, o que pese a ello, no puedas dejar de pensar en mí, es dependencia.







Fotografía: David Rodríguez.
Texto: Miguel Ángel Agulló.

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miércoles, 25 de febrero de 2015

ilusionismo

Buscas saber quién eres pero eso es imposible, porque eres, como mínimo, de tres maneras: como tú te ves, como tú crees que los demás te ven y como los demás te ven.






Fotografía: David Rodríguez.
Texto: Miguel Ángel Agulló.

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miércoles, 18 de febrero de 2015

El círculo virtuoso

Evitas las cosas que te provocan ansiedad,

Y se te van acumulando,

Hasta que llegas a un nivel de malestar en el que te ves obligado a hacer algo y lo reduces justo por debajo del nivel que te hace actuar,

Creyendo que lo has solucionado,

Reiniciándose así el proceso de nuevo.







Fotografía: David Rodríguez.
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 11 de febrero de 2015

El plan nuestro de cada día

- Me haces sentir culpable y luego me perdonas.

- Así es.

- Me tienes para siempre.







Fotografía: David Rodríguez.
Texto: Miguel Ángel Agulló.

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miércoles, 4 de febrero de 2015

Que todo cambie para que todo siga igual

- Recuerdo cuando nos pasábamos el día comparándonos con los demás.

- Nos sentíamos especiales por creernos mejores.

- Ahora ya no nos comparamos con nadie.

- Y nos sentimos especiales por haber superado aquella fase.






Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 28 de enero de 2015

Nos construimos rememorando






Piensa en los acontecimientos más importantes que han ocurrido en tu vida: centra tu atención en ellos y a continuación intenta reflexionar sobre la función que puede cumplir ese recuerdo en tu memoria para que esos acontecimientos y no otros se hayan hecho presentes al realizar este sencillo ejercicio.

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Suele ocurrir que, cuando uno reflexiona sobre lo objetivo y los subjetivo, sobre si la realidad existe fuera de nosotros o somos nosotros mismos quienes la creamos, puede acabar deduciendo que todo puede estar más o menos sesgado, manipulado y/o construido menos nuestra propia vida, ya que lo que hemos vivido lo hemos visto con nuestros propios ojos, y por tanto, parece incuestionable.

Sin embargo, en lugar de hablar sobre lo que hemos vivido, sería más correcto hablar sobre lo que recordamos que hemos vivido, ya que cuando pensamos en nuestra propia vida no recordamos todo lo que nos ha ocurrido. Recordamos unas cosas y no otras, del mismo modo que, a las cosas que recordamos, les atribuimos unos significados y no otros. De hecho, las recordamos precisamente porque, para nosotros, explican de alguna manera lo que vamos siendo en cada momento.

Esos significados van evolucionando al servicio del aquí y el ahora al entrar a formar parte de nuestra memoria desde el mismo momento en el que quedamos impactados por su ocurrencia. Como afirma el filósofo y antropólogo Carmelo Lisón Tolosana (2010): finalizamos el pasado desde y para el presente. La mirada sobre el pasado es selectiva y no tenemos un anclaje permanente porque todo cambia.

Hay situaciones ocurridas en nuestra vida que utilizamos como referentes a partir del aprendizaje sufrido por la experiencia. Son acontecimientos importantes para nosotros, que guían, en gran medida, nuestros pensamientos, emociones y conductas.

El pasado nunca es sólido ni estático, se resignifica desde el presente: las decisiones tomadas, sus consecuencias, las relaciones familiares, de amistad, de pareja y expareja, las enfermedades, fiestas que nos hemos pegado y que nos hemos perdido, fallecimientos cercanos, libros leídos, decepciones, éxitos, fracasos y demás acontecimientos a los que asociamos emociones, van manteniendo o modificando su significado para tener una coherencia con la idea que necesitamos tener sobre lo que somos en la actualidad (sea esta idea positiva o negativa). 

Para ilustrarlo con un ejemplo, imaginemos una relación de pareja más o menos satisfactoria: es habitual que estando en pareja se idealice el inicio de la relación y las mejores experiencias vividas juntos: los viajes, algunas películas, algunos polvos, algunos “te quiero” y otras situaciones que van dando sentido a lo que es estar en pareja. Pues bien, si esta pareja se rompiera, por ejemplo, porque uno de los dos se ha enamorado de otra persona, la persona que ha sido dejada dotaría de un nuevo significado a la relación, a su -ahora- expareja, e inevitablemente, a sí mismo/a, para hacer coherente y soportable la nueva situación.

De nuevo en palabras de Carmelo: El pasado es movedizo. Lo fabricamos para servirnos de él.

Es por ello, que vamos construyendo nuestra identidad en base a información seleccionada e interpretada de forma subjetiva al servicio de las necesidades actuales, y esto siempre va a estar mediado por las emociones. Como ya he comentado, solemos tener claro cuáles son los hitos en nuestra vida, que han conformado la idea que tenemos sobre nosotros mismos en la actualidad, pero debemos ser conscientes de que se trata de un proceso dinámico de continua reconstrucción que solo finaliza con la muerte.




Fotografía: David Rodríguez.
Texto: Miguel Ángel Agulló.

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miércoles, 21 de enero de 2015

Verle las ojeras al lobo

- Al principio siempre me preguntabas si te seguía queriendo.

- Así es

- Luego dejaste de tener curiosidad.

- Luego dejé de atreverme.






Fotografía: David Rodríquez.
Texto: Miguel Ángel Agulló.

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miércoles, 14 de enero de 2015

Lo que no se puede desunir es lo que nos habrá de separar

- Sólo te atrae lo que ya conoces.

- Sólo te atrae lo que todavía desconoces.






Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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miércoles, 7 de enero de 2015

Embísteme despacio que tengo prisa

Cuando estamos en un proceso de duelo, ya sea por fallecimiento, ruptura o cualquier otro tipo de separación, el cambio de situación no lo produce únicamente el rito de paso (entierro, ruptura, etc). Este sólo es el principio: 

La asimilación de la nueva situación sólo puede producirse cuando van ocurriendo situaciones que antes compartíamos con la otra persona, sin la otra persona. Es la sucesión de estas experiencias, vividas necesariamente con la ausencia del otro, la única forma de superar el duelo, asimilar esas experiencias compartidas como parte del pasado y modificar nuestro estado.

Por eso, cuando se produce una ruptura de pareja, muchas veces se cree que por el hecho de haber decidido dejarlo la relación ya queda atrás, y en un intento de evitar sensaciones de tristeza y dolor, se continúa con la comunicación e incluso con el sexo, manteniéndose de alguna manera los mismos derechos y deberes que antes, y por tanto, impidiendo que la ruptura tenga lugar. 



Fotografía: David Rodríguez
Texto: Miguel Ángel Agulló

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